miércoles, 7 de octubre de 2015

RESEÑA DEL LIBRO: “Tras los besos perdidos"




TÍTULO: Tras los besos perdidos
AUTOR: Helena Nieto
GÉNERO: Romántico
EDITORIAL: Nowevolutión 
PÁGINAS: 318
COMPRA ENAmazón/Casa del libro y en la Editorial















Nace un 26 de Febrero en Gijón (Asturias), desde muy pequeña siente una gran pasión por la lectura y la escritura. 

Debido a que siempre ha tenido mucha imaginación, desde que niña ya apuntaba maneras inventándose historias con personajes y diálogos, pero muy pocas veces las pasaba al papel, aunque ello no suponía que desaparecieran de su cabeza. 

Durante años ha trabajado como profesora de guitarra, porque la música es otra de sus pasiones. Le gusta contar historias; historias de sentimientos y relaciones humanas, porque cree que el amor, la amistad y las emociones son los ejes que mueven el mundo. Es una persona muy familiar aunque de vez en cuando necesita su espacio y sus momentos de soledad. Piensa que si crees en los sueños, se pueden llegar a conseguir. Está casada y tiene dos hijos.






Lilian Marcos, vive una vida idílica al lado de un marido tocado por el éxito. Lo que nadie sabe, es que tras esa apariencia de hombre perfecto, se encuentra otro que engaña, controla y domina en todos los aspectos la vida de su mujer. 

El maltrato, no es menos destructivo por no ser físico y Lilian se siente desesperada, y ve cómo se va anulando su personalidad, día tras día. 
Ella es solo una posesión más, un trofeo para lucir de cara a la galería. Pero el destino la sorprende el día que trae su pasado al presente.
Un reencuentro con Andrés Salgado, un antiguo amigo de la universidad, le abrirá los ojos a otra realidad que hará que se plantee muchas cosas sobre su existencia. Lo peor, es que su marido aún tiene otros planes para ella…




Se trata de un libro que se lee enseguida y que engancha desde la primera letra hasta la última.

En mi opinión el libro explica a la perfección lo que es llevar una vida idílica, llena de todo tipo de lujos y de recursos económicos. Sin embargo, hay un detalle que yo destacaría y es que en el fondo su protagonista siente que le falta algo y aunque en un primer momento, cree que es la ausencia de no poder trabajar y el hecho de no haber tenido descendiente con el que es su marido.

Ese vacío al que hago referencia se ve suplido cuando aparece Andrés.

Pero la cosa no termina aquí, pues no podemos olvidarnos de qué, Andrés es un amor del pasado, de la infancia, lo que a mí personalmente, me hace pensar en la torpeza que podemos llegar a cometer las personas a la hora de no declarar nuestro amor al ser amado y en el peor de los casos, les dejamos escapar.